La pasada noche, mi pequeña Alicia, ayudada por su madre, se desvestía para su ducha y cuando se quitaba el calzado farfulló:
-¡Ay! que difícil es quitarse estos zapatos.
Por lo que su madre, asió sus píes y quitando su deportivos con suma facilidad, repuso con un tono algo burlón:
-¡Sí, já, difícil!
Tono éste que a Alicia no gustó:
Tono éste que a Alicia no gustó:
-Mamá, no seas "sarcástica"
No hay comentarios:
Publicar un comentario