sábado, 29 de noviembre de 2014

Frio o caliente

-Hija, ponte algo. Yo llevo un jersey de lana y tengo frio, tú con esa camiseta debes estar helada.
-Que va Papá, no tengo nada de frio. Es que cada uno tiene en los cuerpos sus frios o sus calientes...

lunes, 20 de octubre de 2014

Te espabilas o te espabilo.

De camino al colegio, mi pequeña Alicia me dice:
-Papá, ves; cuando te duchas por la noche, llegamos mucho más temprano al colegio... y sin prisas.
-No sé por qué dices éso- contesto. -Mis duchas son de un par de minutos. Además, sabes que prefiero las duchas matutinas. Así me espabilo.
A lo que como un resorte, responde:
-Pues si quieres te doy dos tortas, que así también te espabilas.

martes, 26 de agosto de 2014

Tita Nu


La tita Nu, que así la llama mi pequeña Alicia, no suele andar mucho tiempo sin novio. El caso es que entre los estudios y quizá un poco de desidia, han pasado varios meses sin que se haya producido ajuntamiento alguno. Por eso, el otro día, mientras sobrina y tía jugaban en la piscina, no sé a cuento de qué, esta última grito:
-QUE NO TENGO NOVIO
A lo que Alicia muy seria respondió:
-EDARLINGPUNTOCOM
-¿CÓMO....?
y continuó, ahora riéndose:
-Sí claro, para solteros exigentes...

miércoles, 26 de febrero de 2014

El Cabezo de la Fuente

               

             Partir desde Los Belones, casi a nivel del mar, y atravesando montes y veredas, subir trescientos metros de cota para alcanzar El Cabezo de la Fuente, ya es una hazaña digna de mencionar y si luego se baja por otra ladera del monte para "amerizar" en las playas de Calblanque, pues suma y sigue, pero si la excursión no termina ahí, sino que todavía hay que bordear la costa monte a través, subiendo nuevamente unos cuantos repechos cuando las piernas apenas responden, eso ya roza la locura. Fueron casi cinco horas de intensa pero maravillosa caminata, llena de placeres visuales y magníficos olores. Había que llegar al punto de partida para una vez reunidos todos los excursionistas recoger los coches. Cuando llegué, completamente exhausto me contaron que la primera en alcanzar ese punto no fue otra que mi pequeña Alicia.