lunes, 30 de septiembre de 2013

La Guerra de las Galaxias


Ayer tarde las nubes tenían formas muy curiosas y nos dio por imaginar que tras ellas se escondían naves espaciales terrícolas y alienígenas de todos los aspectos y tamaños. Aquella que tenía forma de sombrero canotier la consideré un platillo volante al uso; otras, pequeñas naves de combate. A mi derecha observé una nube bastante grande y continuando con el juego dije:
-Mira Alicia, ésa debe ser la nave nodriza. 
Dicho lo cual, tuve que explicar a grandes rasgos lo que quería decir nodriza. 
-Viene a querer decir algo así cómo... la nave madre en la que se reúnen otras más pequeñas.
Unos segundos después a Alicia se le antojó ver una nave inmensa tras una nube de iguales dimensiones, y echando mano de su vocabulario dijo:
-Dios, papi, aquella debe ser la nave nodriza y "padriza".

martes, 18 de junio de 2013

¡Que corte!

Comíamos el pasado domingo con su primo Martín, a quien yo contaba que mi pequeña Alicia tuvo en su clase un novio llamado Alex, pero que lo dejaron porque éste cambió de colegio. Como un relámpago estalló ella:

-No papá, ya habíamos cortado.

viernes, 19 de abril de 2013

¿Sin interrupción?

En la radio del coche sonaba una canción. No sabemos cuál era. La emisora sí. Se trataba de Cadena 100 Radio. La canción no había terminado, cuando se oyó una locución enlatada que decía: "CUARENTA Y CINCO MINUTOS DE MÚSICA SIN INTERRUPCIÓN". Como un resorte, mi pequeña Alicia, espetó:
-¡Cómo que sin interrupción! Pues acaba de interrumpir esta canción...

jueves, 11 de abril de 2013

Los puntos

-Papi, si te quitan todos los puntos, ¿cuánto tiempo te quedas sin poder conducir?
-¡Huy cariño!, al menos dos años.

De lo que a continuación me preguntó, se desprende que se acordaba perfectamente de la conversación de días pasados:

-¿Y es muy difícil el examen ése que tendrías que hacer?
-Más que el examen, lo peor sería el engorro de tener que acudir a una academia para que te dijeran lo que en teoría se debe saber.
-Yo por eso desde que me lo contaste, siempre me pongo el cinturón de seguridad, para que no te quiten los puntos. Nada me gustaría menos que qué no pudieras llevar tu coche.

Mis sospechas eran acertadas: colocando el retrovisor para tener toda la perspectiva de su pequeña figura, observé que su cinturón de seguridad no estaba abrochado. Nos miramos a los ojos a través del espejo y socarronamente dijo:

-¡Jo papá! para una vez que no me lo abrocho...
-No olvides nunca ponerte el cinturón, incluso en los trayectos cortos. Es muy importante. -dije riñéndole-. 

Inmediatamente se los puso, prometiendo hacerlo siempre.

martes, 26 de marzo de 2013

Restregón


-¡Ay! Alicia, si vieras las fotos que hace una madre a su hijo con su perrito. Aprovecha cuando los dos duermen para ponerlos juntos y hacer unas fotos preciosas.

-¡Vale mamá! no me lo "restriegues"...






http://www.ideal.es/granada/rc/20130323/sociedad/cumbre-ternura-perro-nino-201303230022.html

jueves, 31 de enero de 2013

Palabro


La pasada noche, mi pequeña Alicia, ayudada por su madre, se desvestía para su ducha y cuando se quitaba el calzado farfulló:
-¡Ay! que difícil es quitarse estos zapatos.
Por lo que su madre, asió sus píes y quitando su deportivos con suma facilidad, repuso con un tono algo burlón:
-¡Sí, já, difícil!
Tono éste que a Alicia no gustó:
-Mamá, no seas "sarcástica"

jueves, 24 de enero de 2013

Vivir o volar

Hace unos días, en el trayecto que va desde el colegio hasta casa, mi pequeña Alicia me contó el sueño que tuvo la noche anterior:

-Mira Papá, en el sueño podía volar. Cuando no me veía nadie volaba todo lo alto que quería, pero cuando había gente cerca, sólo lo podía hacer hasta esta altura -dijo, izando la mano por encima de su cabeza. -y continuó:
-Era estupendo, que bien lo pasaba. -¡Ay! Papá daría la vida por poder volar.
-Alicia, acabas de decir una tontería: si dejaras de vivir no podrías volar. 
Y con la cadencia de quien todo lo sabe, me respondió:
-¡Hijo! Papá, es una forma de hablar...

viernes, 18 de enero de 2013

Problema


En ocasiones, la Tita Chelo, después de un intenso día de trabajo, para evitar tener que hacer unos cuantos kilometros hasta la casa de su Blanca natal, se queda en la nuestra y comparte habitación con mi pequeña Alicia que la espera con ánimo de fiesta. Anoche fue uno de esos días y ha sido Tita Chelo la que esta mañana se ha encargado de despertarla para que fuera al colegio:

-Vamos Chiqui, levanta o llegarás tarde. 
- ¡Oh no! tengo mucho sueño.
- Venga cariño, que hoy es viernes y ya mañana no tienes que madrugar.
- Tita Chelo, tú no sabes cual es mi problema.
- Pues no. Dime: ¿cual es tu problema?
- Que yo los fines de semana, aunque no quiera,  me levanto siempre temprano...