martes, 25 de septiembre de 2012

Un sueño feliz


El asiento elevador de color azul y estampado con dibujos de ositos instalado en mi coche, será el detonante del sueño que en su alegre despertar me cuenta  mi pequeña Alicia: 

Debido a una súbita inundación, este práctico utensilio, se convirtió en un flotador que crecía y crecía al paso de los animales que yacían moribundos en el agua. Alicia, subida a ese flotador, sanaba a todos esos animales que luego la acompañarían en esa improvisada embarcación. De pronto, la fuerte corriente existente, transportó a todos hasta la soleada casa de Blancanieves y los Siete enanitos, en cuyos alrededores iban quedándose, completamente curados, todos los animales. Sólo un cachorro de tigre se convertiría en la mascota inseparable de Alicia. Una vez en la casa, se encontraron a Blancanieves y a su madrastra que le daba a comer la manzana envenenada. En ese momento, Blancanieves mordía el fruto y caía sobre la cama. Mientras la madrastra huía, Alicia aprovechó para dar unos fructíferos golpes en la espalda de Blancanieves, quien después de toser unas cuantas veces, expulsó ese trozo de manzana malvada.
El capricho de los sueños hizo que Alicia viera en Blancanieves a su amiga Candela y que la perversa madrastra fuera la viva imagen de  una maestra de su "cole" cuyo nombre jamás revelaré.

1 comentario: