viernes, 11 de mayo de 2012

Caballo roto


Por fin, mi pequeña Alicia se despierta antes que yo, se sienta sobre mí y me ordena:

-Papá levanta.

Yo, que todavía mantenía los ojos cerrados, respondí:

-¿Crees que soy un caballo?

-Sí, un caballo, pero un caballo roto, porque no se mueve...

No hay comentarios:

Publicar un comentario